La instrucción universitaria de los profesores presenta serias deficiencias y es una de las principales causas de los escasos avances, según especialistas. El Gobierno evalúa ahora otra estrategia para elevar los logros que no consiguió con la reforma.
Los profesores deben someterse a un perfeccionamiento constante para adaptarse a las nuevas necesidades y requerimientos de los alumnos.
Las políticas y las estrategias que las autoridades responsables de la educación, en los gobiernos de la concertación, han adoptado con el propósito de superar el deplorable estado de cosos heredado, estuvieron encaminadas en ir asumiendo gradualmente el mejoramiento de las condiciones y los resultados de logro de los aprendizajes, en los estudiantes de los distintos niveles de la educación chilena. Las medidas, los programas, los focos y las estrategias estuvieron fundadas en los innumerables diagnósticos que tanto ONG’s como centros de estudios opositores a la dictadura hicieron en su momento, los que invariablemente apuntaban a las condiciones de los docentes, su preparación, formación inicial, perfeccionamiento y necesidad de incorporarlos en una construcción participativa de propuestas y de los diseños. Esto se acogió, se minimizó su urgencia y conveniencia, y ahora tenemos los resultados de las decisiones de política de las autoridades responsables de las diferentes iniciativas.
Es ampliamente compartida la opinión de que a pesar de los sistemáticos y sostenidos esfuerzos gubernamentales por mejorar la calidad de los resultados educativos de niños y jóvenes, la última prueba del Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (Simce) realizadas a los cuartos básicos en noviembre de 2005, no mostraron avances significativos, ni en Matemáticas ni en Lenguaje y comunicación.Los malos resultados obtenidos en esta última medición, hacen que los ojos de la ciudadanía nuevamente se posen sobre la calidad de la educación que se imparte a niños y jóvenes en nuestras escuelas. Es una situación que se ha hecho recurrente los últimos 20 años, y no importando los esfuerzos y los recursos que se han dispuesto, parece haberse convertido una suerte de circulo vicioso, del que cual sino, no hemos podido escapar.
Es una situación transversal que incluye a los colegios particulares, subvencionados y municipales. Al parecer esta condición nada tiene que ver con los recursos que las familias destinan a la educación de los hijos. Es tanto así, que aún los colegios que cobran cerca de $200 mil mensuales salieron victoriosos. Son los que obtienen mejores resultados, ostentando los puntajes más altos del Simce. No obstante ello, estos establecimientos en las pruebas internacionales como TIMSS y PISA, muestran que aún siendo líderes en Chile, están muy por debajo de los desempeños de países de la OCDE.
Sin duda que los factores que concurren e influyen en los generalizados magros resultados obtenidos por nuestros estudiantes, pueden ser variados: desigual acceso a la educación de calidad, la situación y condición familiar, el ambiente educativo y estimulante en la sala de clases y la infraestructura adecuada. Sin embargo, a la luz de los resultados de las investigaciones, la que aparece como la principal causa de los magros avances es, a juicio de los expertos, es la formación inicial, progresiva y continua de los profesores.Esto parece estar ratificado por la autoridad, luego de que el ex ministro de Educación Sergio Bitar afirmara hace tan solo unos meses atrás, que el 80% de los profesores de básica no tiene especialización e insistiera en cuestionar las mallas curriculares de las carreras de pedagogía. De esta manera, con las afirmaciones del Sr. Ministro, la formación de docente, la Formación Inicial Docente, pasó a ocupar uno de los primeros puestos en la lista de factores, que serían los responsables de los malos resultados.
Libertad y Desarrollo, en su particular análisis de los factores causantes de esta situación, junto con la mala formación de los maestros, añade la rigidez contractual y del modo de desempeño que provoca el Estatuto Docente en los profesores y, la casi nula o inexistencia práctica de una evaluación del profesorado, porque la gran mayoría se niegan a aceptarla.
A raíz de los magros resultados obtenidos por los estudiantes, ha comenzado un análisis de los mismos y la búsqueda de los factores explicativos para esta lamentable situación. Con esto el tema educacional, después de un par de años, se ha transformado nuevamente en una urgencia para el Gobierno, porque no se han cumplido las metas comprometidas.
Resulta entonces, que los importantes esfuerzos hechos en la implementación de variadas medidas tendientes a fortalecer los resultados escolares, no han surtido los efectos deseados. Resulta entonces que ni la renovación curricular de los planes de estudio de la enseñanza Básica y Media, ni la masiva y generalizada capacitación de profesores, lograron los resultados esperados por la modernización educacional, que impulsó la reforma.
Ocho años de reforma, con todo lo que ello implica, en programas, iniciativas, apoyos, inversión, etc, una inversión de 1.500 millones de dólares para implementar la Jornada Escolar Completa en el 87% de los colegios del país, textos escolares de innegable calidad para 3 millones de alumnos y mejoras en los sueldos para los docentes, que han aumentado progresivamente, son algunas de las acciones realizadas, pero ni siquiera el conjunto de ellas ha logrado revertir los problemas de la calidad de los resultados educacionales en los educandos.
1 comment:
Mis felicitacione profesor y gracias por los aportes a la educación TP.
Mª Alejandra Zurita Lara
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