Tuesday, December 12, 2006

Formación Técnica y Profesional y el Mercado de Trabajo


Formación Técnica y Profesional y el Mercado de Trabajo

Cuando estamos a unos pocos días de haber conocido los resultados y aportes del Informe Final del Consejo Asesor Presidencial para la Educación, y nos hemos interiorizado de sus propuestas y conclusiones, es conveniente estar atento a la situación en que queda la EMT-P y poner nuestra mirada atenta a las propuestas que desde dicho consejo se hacen para potenciar y favorecer esta modalidad de enseñanza, que ha estado tan postergada en comparación con otras, y que tal como expresan todos los sectores, es tan importante y necesaria para el futuro desarrollo económico del país.

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(Versión preliminar compendiada)

Presentación de los Tópicos Desarrollados.-

1. Aspectos destacados de la actual situación de la EMT-P
2. La Formación Técnica Profesional y el Mercado del Trabajo
3. Los objetivos de la Formación Técnica Profesional y lo que las empresas requieren de la formación hoy.
4. Conclusiones
5. Propuestas


1.- Aspectos destacados de la actual situación de la EMT-P

Para tener una perspectiva de análisis que tenga un horizonte de tiempo y permita la proyección en las cifras, buscamos en el informe sobre políticas nacionales de educación elaborado por la OCDE en el año 2003, aquellos antecedentes que nos ilustraran acerca del mercado de la EMT-P, y nos dimos con la bastante difundida noticia de que estaba caracterizado por:

o Un evidente crecimiento de la matrícula de esta modalidad de enseñanza que avanzó desde menos del 30% en los `80, hasta alcanzar un 44% en 2001.
o Había crecido un 132% mientras que la EMC-H sólo lo había hecho en 21%.
o A fines de 2001, la EMT-P tenía una matrícula de 340 mil alumnos, de un total de 850 mil que cursaban la enseñanza media.

Estos datos nos muestran una importante y marcada tendencia de las personas y las familias por acceder a la Formación Técnica y Profesional, que se ha venido manifestando, primero de manera puntual y aislada desde los inicios de los noventas y ya de manera sostenida y creciente desde mediados de los años noventa en adelante. Esto es indicativo de un cambio de percepción de un sector de la sociedad, en especial de aquellos que tienen la posibilidad de acceder a este tipo y modalidad de enseñanza, en definitiva de las personas o bien sus familias, en el convencimiento de que este tipo de enseñanza resulta conveniente, útil o bien aprecian que para una sociedad de mercado y de consumo acelerado, que en esa época se reconocía a si misma como un jaguar latinoamericano, y en la que insistentemente se ponía un marcado énfasis en el empresariado, en la industria, en la inversión, en el requerimiento de mano de obra calificada para el aumento de la productividad, y que estábamos tan sólo a un paso de dar el salto a una nueva fase exportadora, donde todos querían ser partícipes y protagonistas de esas sugestivas quimeras, y con la formación para el trabajo, técnica y profesional creían estar dando un importante paso y avance en el camino correcto. Esto habla de la “intuición natural de la gente”, o de lo que comúnmente se conoce como “sabiduría popular”.

Como contraparte, el Estado estaba tratando de asumir su nueva condición democrática, había muchas otras prioridades en la parte alta de la lista, por eso que para Educación y la T-P, los burócratas y tecnócratas estaban diseñando y empezando a implementar medidas paliativas, que eran menos onerosas y más rápidas de instalar, con efectos mediáticos instantáneos, como las novecientas escuelas, y las aulas tecnológicas, de triste memoria, entre otras.

Luego, en un segundo momento, que se puede situar en el gobierno del presidente Frei R-T se toma la decisión de empezar las reformas, y se decide como planteamiento estratégico comenzar por la básica, para avanzar sucesivamente hasta la superior, con los costos y las consecuencias, que esa determinación tuvo y que se advirtieron en su momento, pero que ahora vivimos las consecuencias de esas definiciones y decisiones de política pública.

Cuando la reforma llego a la media, nos topamos con un sistema que crecía en cobertura y que los catastros de infraestructura mostraban un fuerte déficit de metros cuadrados de aulas, áreas recreativas, deportivas, comedores, etc. y además un marcado deterioro de la infraestructura existente. Todo junto, valorizado y puesto en números para Hacienda, era francamente impensable esa magnitud de fondos, por ello se recurre al Banco Mundial y con aportes conjuntos se aborda el Mece Media, pero donde la Media T-P fue minimizada en su abordaje por el programa, por diversos motivos de tipo técnico, pero también de capacidad profesional y de propuesta, y también por cierto, que duda cave, los recursos para un programa integral de la T-P, insuficientemente planteado o mal diseñado, para Hacienda resultaba en un costo muy elevado, y con bajos niveles de retorno en su impacto social.

Entonces tenemos este desfase, esta dicotomía entre la “inteligencia popular” que demanda a lo largo del país a los alcaldes, insistentemente formación T-P y la postura y propuestas de la “inteligencia gubernamental”, que posterga iniciativas potentes y minimiza los aportes de recursos para la Formación Técnica, aunque, y esto puede parecer contradictorio, en su discurso público y principalmente ante el empresariado, destaca y reconoce la importancia sustantiva para el desarrollo productivo y económico del país, de de la Formación Técnica y Profesional, para una mejor formación del recurso humano calificado.

Es por ello, que durante todo este tiempo, se abordan tan solo medidas paliativas, con la muy frecuente eufemística denominación de “fortalecimiento de T-P”, que no han sido tales, sino más bien, acciones de regulación y de ordenamiento institucional, así como de propuesta curricular, que dicho sea de paso, no se tiene como implementar, porque no están los profesores calificados y no se dispone de los recursos didácticos y el equipamiento necesarios.

Además, en espera de la completa instalación de estas medidas y mientras se despliega el programa Chile Califica se adopta la medida, de “aguantar”, de posponer o derechamente en muchos casos, instruyendo a los funcionares regionales, impedir la instalación de nuevas instituciones de formación técnica de nivel medio en diferentes localidades, en las distintas regiones del país, porque no están los recursos para un crecimiento explosivo, y no se logra instalar propuesta de calidad para esta modalidad de enseñanza.

La EMT-P como resultado de la reforma

Ahora bien, dicho esto, y con posterioridad a ese informe, y luego de que se han implementado un sin número de medidas para fortalecer y mejorar la EMT-P, podemos observar que cuando revisamos las cifras del cuatrienio que media entre el año 2001 y el 2005, la EMT-P disminuyó su participación relativa a 36% del total de alumnos de EM, con un crecimiento de alumnos de EMT-P de sólo 9%, comparado con un 29% de crecimiento que se produjo en la matrícula C-H. tenemos las claves explicativas para dicha constatación estadística.

Por ello, en cifras fidedignas y confiables, como son las estadísticas oficiales en Chile, en el 2005 la matrícula de la EMT-P alcanzó a 370 mil alumnos de un total de Un Millón 29 mil alumnos/as que cursan la EM en el país.

No obstante los ajustes y cambios en la propuesta curricular T-P, que sitúa la formación diferenciada a los dos últimos años, la restricción para la apertura de nuevos centros TP, resulta muy significativo que la matrícula de EMT-P de 3º y 4º año de Enseñanza Media se haya mantenido estable, en el 20% de la matrícula total de EM. Ello estaría corroborando la persistente conducta y la reiterada inclinación de un importante segmento de personas, en especial de los últimos quintiles, por acceder a esta modalidad de enseñanza, aun cuando no se inauguran importantes centros de Formación T-P en la Media, ni tampoco se hacen inversiones importantes en los existentes, cuando lo que requieren con urgencia, para empezar, sería poner al día su equipamiento y sus recursos didácticos y capacitar debidamente a los profesores.

Es conveniente tener presente y recordar que en el año 2001, entró en vigencia una reorganización de la malla curricular de enseñanza media TP, que en definitiva disminuyó a los dos últimos años de la EM, la enseñanza puramente Técnico Profesional. Independientemente de los análisis estadísticos, lo que las cifras nos indican, con las distorsiones que ha sufrido, por motivos organizativos del nivel, lo cierto es que hay demanda, interés creciente, y requerimientos importantes de parte de los diversos sectores económicos y sociales por formación profesional y Técnica de calidad, que no ha sido abordada y no se ha dado debida cuenta desde el sistema educacional.

Como afirmamos más arriba, a nuestro juicio, el importante crecimiento de la matrícula y la creciente la demanda por parte de las familias y las personas que presentó la EMT-P durante los `90 obedeció de manera muy significativa, en la percepción colectiva de que esta modalidad de formación, proporciona herramientas para la empleabilidad y para el desarrollo personal a través de una vida de trabajo, y también en parte, en una mínima parte, a una política pública orientada a mejorar, en la medida de lo posible, una deplorable situación previa, que había sido descrita en múltiples estudios y diagnósticos, para toda la EM, como:

o De una baja calidad, en promedio, en los logros de aprendizaje en los egresados de EMT-P
o Los estudiantes de la EMC-H, como resulta evidente, no están preparados para ingresar al mercado laboral, no alcanzan destrezas concretas que aplicar en el mercado de trabajo
o Mostraban en un alto porcentaje, ambas modalidades por igual, bajos puntajes en la PAA
o Alta tasa de deserción de la EM en general
o La necesidad de adecuar la EM a las necesidades de la “nueva población” de jóvenes de bajo Nivel Socio Económico que ingresarían a ella
o La EMT-P además de lo anterior, se pensaba, permitiría liberar la inminente presión que, de una u otra manera recaería sobre el sistema universitario.

Tuesday, October 17, 2006

Los desafios para las OTEC`s en el nuevo escenario

Las Instituciones de Capacitación (OTEC`s) después del proceso de Certificación

Como producto del proceso de certificación que impulsó SENCE, y que acaba de finalizar hace tan solo un mes, de los casi 6 mil OTEC`s que operaban regularmente en el país, solo quedarán en funcionamiento, alrededor de 1.100, los que sin duda verán aumentar su cobertura, se incrementará su competitividad y de seguro deberá aumentar la calidad de sus servicios.

Hasta el lunes cuatro de septiembre pasado existían inscritas en los registros de SENCE de todo el país, alrededor de 6 mil OTEC`s, que por cierto contaban con la debida autorización del servicio, para impartir acciones de capacitación, en conformidad a la Ley. Sin embargo, a partir de esa fecha, y luego del proceso de acreditación impulsado por el servicio público, las cosas comenzaron a cambiar, cuando la entidad anunciara que las instituciones que deseen participar de las actividades de capacitación deberán cumplir con una certificación de calidad: la Norma Chilena 2728 (Nch 2728) y participar del objeto social único.

Esto tiene importantes implicancias, porque en lo inmediato la drástica reducción, a casi una sexta parte de las entidades antiguamente existentes, permite a los casi 1.100 OTEC`s actuales, repartirse una torta de 70 mil millones de pesos. Ahora, también es cierto que habrá mayor competencia. Los incentivos son considerablemente mayores, las instituciones, igualmente, se han visto fortalecidas en el proceso de acreditación, han mejorado en gestión, y por cierto la calidad de sus ofertas, esto hace a las instituciones “sobrevivientes” mucho más competitivas. Para enfrentar la actual coyuntura se estima que van a generar nuevos y más atractivos nichos de negocios, segmentando el mercado, en ámbitos geográficos y en determinados sectores productivos, obligando a la OTEC`s a profesionalizarse y especializarse cada vez más.

No olvidemos, además, que no solo serán estas empresas OTEC las que estarán compitiendo en este suculento mercado de la capacitación, sino también, facultados por ley, otras instituciones tales como: universidades, institutos profesionales, centros de formación técnica, y municipalidades que funcionen también como OTEC.

Ahora, en lo inmediato puede que el costo de la capacitación se encarezca, momentáneamente al menos, pero no hay que olvidar que al volverse la “industria” más competitiva, puede que los precios se mantengan o incluso puede ser que bajen. En todo caso, no puede perderse de vista que el costo de hora Sence se mantiene en los $3.800.

Para las instituciones nuevas, que deseen entrar ahora al mercado de la capacitación, es el tema de costo de la certificación, que fluctúa en virtud de distintas circunstancias entre 1 millón y medio y tres millones de pesos. Aparte de la necesidad de recertificarse todos los años, lo que significa invertir e implica preocuparse del mejoramiento continuo.

Por último, las instituciones que están certificando, son empresas consultoras inscritas en el registro respectivo del Instituto de Normalización Nacional (INN) y ellos se encargan de implementar y asesorar a la empresa, ver los procesos y generar los manuales, entre otros pasos. También hay empresas auditoras, unas doce en total, que revisan el proceso y al final entregan el certificado a los OTEC`s.

Las debilidades detectadas son que en muchas oportunidades los cursos que se imparten no son los más indicados. Y un segundo tema, son los sistemas de información, saber conocer, cuales son las materias importantes y vincularse más a los empresarios.

Formación Continua; desde ya, el principal camino de la capacitación a futuro

En la actualidad los entendidos y expertos, no albergan ninguna duda al respecto: la formación permanente en habilidades técnicas y humanas, es clave para las organizaciones empresariales. Tiene un muy positivo efecto en los trabajadores, que se sienten reconocidos y más valorados en su ámbito laboral, generando un aumento de su autoconfianza en los desempeños profesionales. Pero aun falta mucho por hacer, para que un número cada vez más creciente de empresas, comprenda su amplio potencial.

El conocimiento no es algo estático y acotado, muy por el contrario, es cada vez más dinámico y en constante expansión, por ende cada día hay algo nuevo que aprender.

Así lo han entendido y asumido numerosas empresas, que están invirtiendo importantes recursos monetarios y de disposición de tiempo, para capacitar a sus empleados y trabajadores, en aspectos técnicos, muy estrechamente relacionados con el cargo que desempeñan. Así como también lo están haciendo en habilidades “blandas”, que tienen una mayor relación e incidencia en la potenciación del trabajo en equipo, la empatía, y las diversas sinergias que se producen entre estos factores al interior de la empresa.

Al parecer la globalización de las actividades de las compañías y el desarrollo de la tecnología aplicada a los procesos productivos, han puesto obviamente a las empresas ante nuevos desafíos competitivos. La mayoría de las empresas tiene cada vez más, grandes desarrollos tecnológicos y la única manera de en la que pueden diferenciarse entre ellas es a través del talento humano.

En este sentido la capacitación es clave, para el éxito de los emprendimientos y los negocios de una organización, pero lo es aún más, y en grado mayor, un proceso de formación y de aprendizaje, donde los que se benefician de la participación, reciben herramientas para un mejor desarrollo de sus actuales tareas, pero a la vez también para uno que podría alcanzar en el futuro. Desde esa perspectiva, resulta ser muy importante este enfoque formativo, continuo, puesto que genera una mayor contribución del trabajador a la organización y a su vez, potencia que el trabajador desarrolle al máximo su potencial en función de su cargo.

Desde la perspectiva del trabajador, la formación además, genera mayores desafíos, y también más entretenido, toda vez que el trabajador ocupa un mayor número de sus destrezas y de sus habilidades. Indiscutiblemente esto, tiene un impacto motivacional, no solo en el sentido de que sabe más, sino porque está haciendo más cosas, y eso abre expectativas de superación. A su momento, esta acción redita para la organización una mejor rentabilidad de sus recursos humanos, al optimizar los recursos de que dispone, generando obviamente un beneficio a nivel del desarrollo productivo porque hace que las organizaciones tengan mejores estándares de calidad.


Acortar la brecha de la calidad en la capacitación

Todos los actores concuerdan en que la capacitación es muy importante y que lo debe seguir siendo, el tema está en como hacer que esa importancia conceptual se traspase a los modelos de gestión con las empresas se están manejando.

Hay una brecha evidente, importante, entre el nivel de capacitación que hoy se está realizando, del todo básico en términos de contenidos y además de la cantidad de acciones que se realizan. Es incuestionable que se ha estado mejorando, y es esperable que aun más en el futuro, pero en el contexto de una formación a lo largo de la vida laboral de las personas y aun más allá.

Es una constatación cotidiana, que las empresas en Chile, no han sabido visualizar, en términos concretos, el impacto que la capacitación tiene en sus procesos productivos. Y es que de acuerdo con nuestro modelo cultural, las organizaciones exigen que los cambios se visualicen o evidencien de inmediato. Pero la mayoría de los procesos formativos tardarán un tiempo en mostrar su rentabilidad social o económica.


Impulsar cambios en la percepción de los actores

La disposición de parte de las empresas para realizar programas de entrenamiento, existe, no tan profunda y generalizada como fuera deseable, pero está, y se enfrenta con que estas instancias son vividas como obligatorias por los participantes, sin tener muy claro para que efectos y con cual propósito, y además la consideran aburridas, poco estimulantes. Por lo general, esto es debido a que tradicionalmente, se ha concebido los procesos de aprendizaje como obligatorios, desligados de un proceso de crecimiento y beneficio personal. Esto mismo lo torna un tanto incomprensible para el trabajador que tiene buenos desempeños y hace bien su “pega”, debe continuar capacitándose. Como que no se ve involucrado en los beneficios, no es partícipe de los réditos de la formación para la empresa.


Formación a la medida

Para hacer avanzar a estos actores, desde la oferta, se debe producir un cambio, que haga un vuelco fundamental en la acción formadora, esto es llegar a que los modelos de capacitación sean personalizados y prácticos. Sin exagerar sería estupendo que fueran casi como un traje “hecho a la medida”. Para un número amplio de trabajadores en la organización, no programas cerrados, de pocas personas, que se traduce en el síndrome del “llanero solitario” para la empresa, porque cuando se capacita poca gente en una organización, no adquieren juntos, como grupo reducido, el poder para hacer los cambios que se necesitan. Lo ideal entonces, es que se vayan generando “masas críticas” de personas que estén alineadas, con una acción potente de capacitación que provenga directamente de la visión y la estrategia de la organización. Solo así pueden conducir a conversaciones internas, a proyectos aplicados, a nuevas prácticas que contribuyan directamente a la estrategia que cada organización tiene. Porque en última instancia, lo que se requiere son cambios culturales. Un cambio en el modo de hacer las cosas.

Friday, July 14, 2006

Planteamiento abreviado aceca de las fases y formas de evaluación

Fases y formas (o modalidades) de evaluación

En numerosas oportunidades, como docentes, nos vemos enfrentados a desarrollar propuestas y planteamientos de caracter, curricular, didáctico y bien evaluativo. En este último caso, es muy frecuente constatar que no siempre es posible acceder a una bibliografía directa y específica de este tema, y cuando es el caso, resulta ser demaciado extensa o compleja de abordar.

Es por ello que he creido de interés, poner a disposición en este medio abierto, una breve y muy sucinta aproximación al tema de las fases y formas de evaluación, sin una pretención erudita, sino de orden práctico.

Desde la perspectiva de las funciones.-

Se pueden distinguir tres fases en el proceso de evaluación del proceso del aprendizaje del alumnado, que tiene cada una de ellas distintas funciones e implicancias.

§ Evaluación diagnóstica o inicial
§ Evaluación formativa o de proceso
§ Evaluación sumativa o de síntesis


1. La evaluación diagnóstica pretende detectar el grado y calidad de los conocimientos que los estudiantes ya poseen cuando comienza un curso o el estudio de un tema. Con ella el profesorado puede ubicarse adecuadamente frente al grupo de estudiantes, para planificar mucho más certeramente sus actividades. Es un tipo de evaluación recomendable, si está inserta, como se espera, en un modelo de enseñanza aprendizaje, que se estructura a partir de los los saberes, conocimientos y experiencias que los estudiantes traen y por cierto tienen como resultado de su historial formativo previo.

2. La evaluación formativa es la que se supone y espera que debiera estar en la base de todo proceso evaluador. Su finalidad no es la de controlar y puntuar(calificar) a los estudiantes, sino la de ayudarles pedagógicamente a progresar en el camino del desarrollo de habilidades y destrezas y adquisición del conocimiento, a partir del proceso intencionado y planificado de enseñanza activa y participativa que llevan a cabo en las clases. La evaluación formativa implica para el profesorado una tarea de ajuste constante para adecuarse a la evolución que va teniendo el alumnado como fruto de su formación, y también, para establecer nuevas pautas de actuación en relación con los resultados obtenidos en el aprendizaje.

3. La evaluación sumativa es la que estaría configurando la actividad de síntesis de una actividad de enseñanza, que se ha prolongado por un determinado tiempo y que ha pretendido alcanzar determinados objetivos en el alumnado. Esta permite reconocer si los estudiantes han logrado los resultados esperados en función de las situaciones y experiencias de enseñanza aprendizaje propuestas. En la práctica, este tipo de evaluación se asocia sobre todo con la noción de éxito o fracaso de los estudiantes en el aprendizaje y sirve como paso para acreditar oficialmente los conocimientos, habilidades y destrezas adquiridas. La mayor parte de las prácticas evaluativas, se focalizan hacia esta tipología que suele tener como síntesis una prueba o un examen.

Todo esto teniendo en consideración que la temática de la evaluación está planteada como una forma de conocer por parte del profesorado si el alumno está aprendiendo o ha aprendido lo que se ha tratado de enseñarle.

Así señaladas las fases de un proceso que ha de ser continuo, global, diversificado y coherente de evaluación, comprendidas como parte constitutiva esencial de un proceso de enseñanza aprendizaje, las formas o modalidades que adopte la materialización de la evaluación, dependerá de los contextos, de los contenidos y de las estrategias formativas que se hallan implementado.

Escogencia de los instrumentos de evalucaión.-


Para cada fase es posible diseñar una diversidad muy amplia de instrumentos que apunten a conseguir los logros que la evaluación se ha propuesto obtener o conocer. Lo importante es poder tener un enfoque global y diversificado de la evaluación, para que los resultados de esta, verdaderamente sean un real aporte al proceso de formación del alumnado. Es así como los evaluadores recomiendan el desarrollo de instrumentos que contemplen modalidades tales como:

§ La autoevaluación o autovaloración individual
§ La coevaluación o evaluación compartida(Profesor-Alumno.)
§ La heteroevaluación o evaluación de pares

Esto se inscribe en una amplia y muy aceptada tendencia de evolución y de cambio, que actualmente está viviendo la evaluación, en los procesos de formación y de enseñanza a todo nivel.
Es así como se están privilegiando ciertas tendencias, por sobre otras, como un modo de superar tradicionales esquemas que habían desvirtuado por completo el proceso evaluativo.

1. En términos más específicos, se ha transitado desde una evaluación basada en normas a la evaluación basada en criterios.
§ Evaluación Criterial

2. De aquella evaluación centrada únicamente en los resultados, a la evaluación de los procesos.
§ Evaluación Cualitativa

3. Se ha transitado de la función sancionadora de la evaluación a que esta tenga una función orientadora.
§ Evaluación Formativa

4. Se ha pasado de la evaluación centrada en el alumno/a a la evaluación referida a todos los elementos que intervienen en el proceso educativo.
§ Evaluación Comprensiva, Global

5. Por último, se ha ido de la evaluación centrada en objetivos a la evaluación centrada en necesidades.
§ Evaluación Sumativa Externa

Thursday, April 27, 2006

Los Desaparecidos…vueltos a desaparecer

Quería comentar una de las últimas entrevistas que ha proporcionado a los medios de comunicación el ex director del SML Dr. Jorge Rodríguez, en relación con su gestión de 7 años(´95 al ´02) a la cabeza de dicha institución auxiliar de la justicia. Señala que avala la contratación de parientes y amigos en virtud de sus capacidades técnicas y profesionales. Y en relación con las empresas sub contratadas, indica que no hubo de su parte, negociaciones incompatibles, a pesar de ser el parte de ellas, porque la Ley de providad, es de una fecha posterior a su periodo de gestión. Acerca de los excesivos honorarios cancelados a los peritos extranjeros no se ha pronunciado. Resulta verdadera y francamente penoso escuchar a este profesional, que se suponía Idoneo para detentar dicho cargo.
Deslizó opiniones muy similares a las del actual director, en lo que se refiere a avalar las capacidades e idoneidad de los profesionales que integraban la unidad de identificación en ese momento, y aseverar además que los recursos técnicos disponibles en la época, no permitían hacer más de lo que se hizo. Aunque a mi juicio el tema es que, aquello que se hizo, independientemente de los recursos tecnológicos y adelantos técnicos existentes, los procedimientos; métodos; técnicas, parámetros, estándares e interpretaciones, fueron mal hechas, erróneamente hechas por los equipos profesionales responsables.
Lo que nos deja perplejos a todos; es la tajante afirmación de que "Se trata de una persecución política". Bueno, estamos acostumbrándonos a escuchar este tipo de argumentos para deslindar responsabilidad en los hechos, esa resulta ser la defensa más fácil y la típica de los sinvergüenzas, que con estos constructor buscan eludir sus faltas. Se me plantea una duda después de haber escuchado a varios involucrados; y es que si todos hicieron lo que debían hacer según su mejor saber y práctica profesional ¿por qué se llego a la situación actual?.
Por otro lado también me llama la atención la actitud de la Presidenta de la República. Se puede culpar al dictador de innumerables hechos delictivos, pero no se puede culpar a Pinochet por lo errores de identificación de los Detenidos Desaparecidos encontrados en diversos sitios y cementerios del país. Aunque indirectamente gracias a él se llego a los detenidos desaparecidos. Creo que al final todos se lavan las manos. Lo que si me sirve de lección es que ahora todos dicen que las pericias no son 100% seguras. Pero no he escuchado cual es el porcentaje de certeza. Porque si es del orden del 99% como lo es el ADN para determinar la paternidad, me parece bastante aceptable, aunque exista ese margen de error del 1%.
Lo otro, señaló que cuando el se hace cargo, entre el GAF y el SML habían identificado positivamente 53 individuos. Y respecto de todos los informes y la investigación de la Fiscal de la Corte Suprema, señala que siempre tuvieron conocimiento las autoridades respectivas de la época. Por lo tanto, ministros, subsecretarios y eventualmente la primera magistratura del país también.
Como se puede ver, este delicado tema torna cada vez más complejo, y como diría un sastre, aún queda bastante paño que cortar.

Saturday, March 18, 2006

La Formación Inicial Docente se ha quedado rezagada

La Formación Inicial Docente; Talón de Aquiles de la reforma educacional en marcha

La instrucción universitaria de los profesores presenta serias deficiencias y es una de las principales causas de los escasos avances, según especialistas. El Gobierno evalúa ahora otra estrategia para elevar los logros que no consiguió con la reforma.

Los profesores deben someterse a un perfeccionamiento constante para adaptarse a las nuevas necesidades y requerimientos de los alumnos.

Las políticas y las estrategias que las autoridades responsables de la educación, en los gobiernos de la concertación, han adoptado con el propósito de superar el deplorable estado de cosos heredado, estuvieron encaminadas en ir asumiendo gradualmente el mejoramiento de las condiciones y los resultados de logro de los aprendizajes, en los estudiantes de los distintos niveles de la educación chilena. Las medidas, los programas, los focos y las estrategias estuvieron fundadas en los innumerables diagnósticos que tanto ONG’s como centros de estudios opositores a la dictadura hicieron en su momento, los que invariablemente apuntaban a las condiciones de los docentes, su preparación, formación inicial, perfeccionamiento y necesidad de incorporarlos en una construcción participativa de propuestas y de los diseños. Esto se acogió, se minimizó su urgencia y conveniencia, y ahora tenemos los resultados de las decisiones de política de las autoridades responsables de las diferentes iniciativas.

Es ampliamente compartida la opinión de que a pesar de los sistemáticos y sostenidos esfuerzos gubernamentales por mejorar la calidad de los resultados educativos de niños y jóvenes, la última prueba del Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (Simce) realizadas a los cuartos básicos en noviembre de 2005, no mostraron avances significativos, ni en Matemáticas ni en Lenguaje y comunicación.Los malos resultados obtenidos en esta última medición, hacen que los ojos de la ciudadanía nuevamente se posen sobre la calidad de la educación que se imparte a niños y jóvenes en nuestras escuelas. Es una situación que se ha hecho recurrente los últimos 20 años, y no importando los esfuerzos y los recursos que se han dispuesto, parece haberse convertido una suerte de circulo vicioso, del que cual sino, no hemos podido escapar.

Es una situación transversal que incluye a los colegios particulares, subvencionados y municipales. Al parecer esta condición nada tiene que ver con los recursos que las familias destinan a la educación de los hijos. Es tanto así, que aún los colegios que cobran cerca de $200 mil mensuales salieron victoriosos. Son los que obtienen mejores resultados, ostentando los puntajes más altos del Simce. No obstante ello, estos establecimientos en las pruebas internacionales como TIMSS y PISA, muestran que aún siendo líderes en Chile, están muy por debajo de los desempeños de países de la OCDE.

Sin duda que los factores que concurren e influyen en los generalizados magros resultados obtenidos por nuestros estudiantes, pueden ser variados: desigual acceso a la educación de calidad, la situación y condición familiar, el ambiente educativo y estimulante en la sala de clases y la infraestructura adecuada. Sin embargo, a la luz de los resultados de las investigaciones, la que aparece como la principal causa de los magros avances es, a juicio de los expertos, es la formación inicial, progresiva y continua de los profesores.Esto parece estar ratificado por la autoridad, luego de que el ex ministro de Educación Sergio Bitar afirmara hace tan solo unos meses atrás, que el 80% de los profesores de básica no tiene especialización e insistiera en cuestionar las mallas curriculares de las carreras de pedagogía. De esta manera, con las afirmaciones del Sr. Ministro, la formación de docente, la Formación Inicial Docente, pasó a ocupar uno de los primeros puestos en la lista de factores, que serían los responsables de los malos resultados.

Libertad y Desarrollo, en su particular análisis de los factores causantes de esta situación, junto con la mala formación de los maestros, añade la rigidez contractual y del modo de desempeño que provoca el Estatuto Docente en los profesores y, la casi nula o inexistencia práctica de una evaluación del profesorado, porque la gran mayoría se niegan a aceptarla.

A raíz de los magros resultados obtenidos por los estudiantes, ha comenzado un análisis de los mismos y la búsqueda de los factores explicativos para esta lamentable situación. Con esto el tema educacional, después de un par de años, se ha transformado nuevamente en una urgencia para el Gobierno, porque no se han cumplido las metas comprometidas.

Resulta entonces, que los importantes esfuerzos hechos en la implementación de variadas medidas tendientes a fortalecer los resultados escolares, no han surtido los efectos deseados. Resulta entonces que ni la renovación curricular de los planes de estudio de la enseñanza Básica y Media, ni la masiva y generalizada capacitación de profesores, lograron los resultados esperados por la modernización educacional, que impulsó la reforma.

Ocho años de reforma, con todo lo que ello implica, en programas, iniciativas, apoyos, inversión, etc, una inversión de 1.500 millones de dólares para implementar la Jornada Escolar Completa en el 87% de los colegios del país, textos escolares de innegable calidad para 3 millones de alumnos y mejoras en los sueldos para los docentes, que han aumentado progresivamente, son algunas de las acciones realizadas, pero ni siquiera el conjunto de ellas ha logrado revertir los problemas de la calidad de los resultados educacionales en los educandos.

Wednesday, March 15, 2006

Visión al definir un programa de enseñanza y estructurar un plan de estudios

Elementos para tener presente al momento de definir “el programa de enseñanza” y estructurar “el plan de estudios”

Para los efectos del trabajo realizado, de los avances alcanzados, es necesario tener presente algunos “criterios” y también algunos “alcances” al momento de poder plantear una estructuración “fina” y acotada de los contenidos de las asignaturas que conforman y estructuran una malla curricular.

Orden Didáctico de acuerdo al área.-

Luego de que se ha definido las asignaturas del programa, pero sobre todo y lo más importante, la selección de los contenidos de estas, es preciso tomar decisiones de importancia, por sobre todo acerca del ordenamiento didáctico.

El proceder didáctico consiste en el enlace de conocimientos pedagógicos y técnico-profesionales. Hay que determinar en qué forma deben transmitirse, en la clase, los conocimientos técnicos y habilidades y destrezas, de manera tal que se logre la capacitación del alumno, es decir en un lenguaje moderno, lograr el desarrollo de las competencias de acción profesional.

Ahora bien, como una prevención, es necesario señalar que, si las personas que proyectan los planes de estudio dominan más la tecnología que la pedagogía, tenderán a orientarse por los métodos existentes en sus respectivas disciplinas.

En las ciencias técnicas se procede, por lo general, según las leyes del objeto. Es decir, que se aíslan caracteres individuales que luego son agrupados con otros idénticos o similares. Aquí rige el principio de abstraer conocimientos, separándolos del caso concreto y del acontecer diario, para formularlos luego de tal manera que tengan validez general. Así se han logrado muchísimos conocimientos muy especializados en el sector técnico. Frente a este proceder inspirado en las leyes naturales, se presenta al aprender, como un proceso totalmente distinto.

En todo momento, como diseñadores instruccionales y curriculistas, debemos recordar y tener presente que todo proceso educacional e instruccional está ligado a factores como la motivación, experiencia dada, comprensión de procesos complejos, posibilidades de solucionar problemas concretos de la vida profesional y personal. Es decir que, como punto central, no se encuentran los conocimientos abstractos y desmembrados.

Muy por el contrario, habilidades y destrezas concretas y globales, son más apropiadas para estimular y mantener procesos de enseñanza. No es casi factible un estudio-guiado persona, sin un plan de estudios técnicos y especializados. Si se lleva acabo en forma desmembrada, no logran sistematicidad ni coherencia, haciendo más difícil y complicado el logro de los aprendizajes esperados.
Orden didáctico con aplicación profesional.-

A la luz de lo antes señalado, resulta más conveniente y mucho más favorable didácticamente, la orientación de la enseñanza hacia tareas y problemas típicamente profesionales.

Un ejemplo práctico se presenta como una oportunidad y ocasión propicia para desarrollar competencias en situaciones reales que se asemejan mucho a los desempeños profesionales. Para lograr esa proximidad a la práctica profesional, se recomienda trabajar en base a proyectos. Ejecutando proyectos con desempeños típicos de la profesión, se comprobará si los planes de estudio fueron tan convenientes, que pusieran al alumno en condiciones de solucionar importantes problemas profesionales, laborales y técnicos. Es muy importante, además, que los productos de las tareas tengan luego un uso dentro del grupo social, y no sean destruidos luego de su elaboración.

Además de lo ya señalado, hay motivos de índole didáctico-teórico que avalan y recomiendan la realización de actividades de aprendizaje en base a proyectos. Esto debido a que con su desarrollo se logran objetivos superiores, como son: capacidad de solucionar problemas de manera independiente y/o autónoma, favorece la disposición para desatar la iniciativa propia, favorece sino fomenta, la predisposición para adaptarse a condiciones cambiantes. Por estas y otras razones, el método de trabajo didáctico en base a proyectos es imprescindible en un programa de estudios.

Organización de los programas de formación.-

Hasta ahora, lo que conocemos de la forma tradicional de llevar a cabo la formación profesional, se ha traducido en divisiones sistemáticas de las disciplinas en asignaturas, y estos en temáticas o tópicos, que a su vez se organizaban en unidades de aprendizajes o lecciones para su enseñanza. Se procuraba con esto, lograr altos niveles de abstracción, es decir una separación y alejamiento de los casos concretos, de la casuística, que solo dice o habla, respecto de si misma. Este enfoque y modalidad de enseñanza, altamente teórica, implica evidentemente un alejamiento de la práctica, y al mismo tiempo, una perdida de comprensión de las interrelaciones de los procesos, indispensables para solucionar luego, problemas reales.

Siempre es posible, aun hoy, buscar argumentos que validen y justifiquen esta modalidad de formación profesional, el de división sistemática, señalando que el puede contribuir también a la comprensión de los problemas prácticos y que gracias al buen nivel teórico que se alcanza, se puede comprender mejor las diferentes técnicas en la práctica.

La pregunta, a la que debemos dar respuesta es; que método de conocimiento es mejor, para el desarrollo de las competencias de acción profesional?. El deductivo, que lleva de la teoría al práctica, o bien el inductivo, que partiendo de las situaciones reales del trabajo práctico, nos conduce a lo teórico.
El método deductivo corresponde a un proceso de enseñanza que, partiendo de teorías especializadas, procura penetrar en un entendimiento de la práctica. Ese proceso puede calificarse de lineal y aditivo.
Sin embargo, desde el punto de vista práctico-didáctico, el principio inductivo, que está marcadamente relacionado con el problema concreto, es por lo general más eficiente, pues se basa en la motivación del alumno y en la posibilidad de hacer aportes, partiendo de sus propias experiencias.
De tal manera que el método inductivo corresponde a un proceso de enseñanza que parte de un problema práctico. La experiencia y el solucionar tareas prácticas, conducen paulatinamente a una aptitud general para la resolución de problemas, que luego servirá para resolver tareas técnicas en contextos de desempeño real en la empresa.